domingo, 1 de mayo de 2011

Pero no me enseñaste a olvidarte. Me enseñaste de todo excepto a olvidarte a convertir una caricia en una obra de arte a saber que los abogados saben poco de amor y que el amor se cohíbe en los juzgados pero no me enseñaste a olvidarte ..

Amarte a ti es un error dice un amigo,
que cree que ser feliz es estar libre,
y se pierde del matiz que da lo incierto,
amarte a ti. Es la embajada de un instante en mi cerebro. Es también haberte odiado un par de veces. Amarte a ti es un absurdo y lo sabemos, y así será... mientras nos dure
.

Fingir que todo está perfecto mientras duele

Acompáñame al silencio De charlar sin las palabras, A saber que estás ahí y yo a tu lado.Acompáñame a lo absurdo de abrazarnos sin contacto,

Tú en tu sitio yo en el mío Como un ángel de la guarda, Acompáñame a estar solo…



Si me gustaste por ser libre
¿Quién soy yo para cambiarte?

¿Cómo alejarme de ti si estas tan lejos?

Justamente ahora irrumpes en mi vida, con tu cuerpo exacto y ojos de asesina. Tarde como siempre, nos llega la fortuna. Tu ibas con él, yo iba con ella, jugando a ser felices por desesperados, por no aguardar los sueños, por miedo a quedar solos. Pero llegamos tarde, te vi y me viste, nos reconocimos enseguida, pero tarde. Maldita sea la hora que encontré lo que soñé, tarde. Tanto SOÑARTE Y EXTRAÑARTE SIN TENERTE, tanto INVENTARTE, tanto BUSCARTE por las calles como un loco, sin encontrarte. Y ahí va uno de tonto; por desesperado, confundiendo amor con compañía. ESE MIEDO IDIOTA DE VERTE VIEJO Y SIN PAREJA, TE HACE ESCOGER CON LA CABEZA LO QUE ES DEL CORAZÓN. Y no tengo nada contra ellos, la rabia es contra el tiempo por ponerte junto a mi, tarde. Ganas de huir; de no verte ni la sombra, de pensar que esto fue un sueño o una pesadilla, que nunca apareciste, que nunca has existido. GANAS DE BESARTE, DE COINCIDIR CONTIGO. De acercarme un poco, y amarrarte en un abrazo, de mirarte a los ojos y decirte bienvenida. Pero llegamos tarde. Te vi y me viste, nos reconocimos en seguida, pero tarde. Quizás en otras vidas, quizás en otras muertes. Que ganas de rozarte, que ganas de tocarte, de acercarme a ti y golpearte con un beso, de fugarnos para siempre, sin daños a terceros.